|
SEPTIEMBRE 2001
Siete rosas, cantan
un septiembre en desnivel.
Nacen de verdes copas
y se abren en abanico,
agujas del aire
ciñendo el tiempo.
Alguna rosa
corté para mi casa
almohada de sueños.
Alguna rosa
regalé...
Alguna dejé secar
lenta y precisa, sobre su tallo
insolente de belleza.
Como luz de otoño
nacieron en septiembre
siete alfileres de sangre,
alas rojas, volando lo cóncavo.
|